Ibéricos COVAP te lleva de viaje sin tener que moverte de casa para disfrutar de la cultura, historia, arte y gastronomía de nuestro país . ¿Queréis viajar con nosotros?.

Córdoba, Ciudad Califal

Ligeros de equipaje y con infinitas ganas de embarcar en esta primera aventura, viajamos hasta la ciudad califal. Lo haremos sin prisa, dejándonos llevar por sus estrechas callejuelas y el sosiego de sus paredes encaladas de blanco. Os animo a todos nuestros foodies 100% ibéricos a pasar con nosotros un día en Córdoba, a través de la pantalla del ordenador y sin necesidad de moveros de vuestro sofá.

El motivo principal de nuestra visita es haceros vivir su fiesta de Los Patios, declarada Patrimonio Inmaterial de la Humanidad, y que este año se ha abierto al mundo con vídeos inmersivos. Una iniciativa organizada por el Ayuntamiento de la ciudad que ha ofrecido 27 paseos virtuales, uno por cada patio repartidos en cuatro rutas. Un momento único para adentrarse en estos maravillosos patios privados de la mano de sus propios cuidadores y poder disfrutar de la esencia de Córdoba.

Mientras visitamos los patios, bien merecemos un buen desayuno. Antes de encender la pantalla, nos preparamos un zumo de naranjas recién exprimido, un café con leche entera COVAP y una tostada con AOVE y jamón de bellota 100% ibérico Alta Expresión COVAP de los Pedroches.

Córdoba, Patrimonio de la Humanidad

Con las pilas cargadas nos disponemos a sacarle todo el jugo a la ciudad. Visita obligada es la Mezquita-Catedral de Córdoba, el alma de la ciudad por su belleza e historia. Podemos pasear por ella a través de la página web del monumento donde se recogen planos interactivos que reflejan la evolución arquitectónica del edificio e información de cada uno de sus espacios y de las obras maestras que alberga. Embaucados por su esplendor, conviene tomarse un aperitivo por las calles de la Judería, o al menos hacernos a la idea de que estamos allí disfrutando de unos embutidos ibéricos acompañados de una copa de un vino fino típico de la ciudad como es el de Montilla-Moriles.

Por la tarde, tras prepararnos el almuerzo sin salir de nuestra cocina, en el que no faltarán un buen salmorejo cordobés con sus taquitos de jamón de bellota 100% ibérico y unos tradicionales flamenquines, menú digno de servirse en alguna de las tascas que rodean las afamadas plazas de las Tendillas y Corredera, hay que bajar hasta la plaza del Potro donde abren sus puertas virtuales el museo Julio Romero de Torres y el museo de Bellas Artes.

Como colofón a esta escapada por Córdoba, una cena en la que poner en práctica las dotes culinarias que hemos adquirido estos días. ¿Por qué no ofrecemos para los más foodie un ajoblanco con higos y jamón de bellota 100% ibérico como nos proponen en el blog Cocina de la Dehesa? Una receta digna de los chefs emergentes que despuntan en la ciudad de Córdoba. Nos vamos con el mejor sabor de boca esperando que muy pronto podamos sentarnos sobre el Puente Romano para disfrutar de una noche estrellada con vistas al Guadalquivir.