El jamón ibérico de bellota es uno de los alimentos más saludables que podemos incluir en nuestra dieta mediterránea. Los ácidos grasos monoinsaturados que lo caracterizan lo convierten en una alternativa muy interesante para completar los menús de una dieta equilibrada basada en frutas, verduras, cereales y proteínas.

Varios estudios realizados a lo largo de los últimos años, demuestran que la dieta mediterránea que seguimos en países como España, Italia o Portugal mejora la esperanza de vida de aquellas personas cuya alimentación está basada en estos criterios nutricionales. Para ser más exactos, nuestra alimentación mejora la esperanza de vida al prevenir enfermedades cardiovasculares y retrasar el envejecimiento celular.

La grasa del jamón ibérico de bellota reduce el colesterol

Al margen de un sabor sobresaliente, el jamón ibérico 100% de bellota destaca por la calidad de su fracción grasa. El jamón procedente de los cerdos criados en la libertad del valle de los Pedroches despunta por poseer una elevada proporción de ácido oleico.

Para hacernos una idea, el ácido oleico es un ácido graso monoinsaturado que pertenece a la serie omega 9 y que destaca por tener la capacidad de reducir la formación de colesterol en nuestro organismo.

El jamón ibérico de bellota los Pedroches tiene alrededor de un 60% de ácido oleico en su composición, lo que quiere decir que introducirlo en nuestra alimentación favorece la protección de la flora intestinal y reduce los niveles de colesterol LDL, popularmente también conocido como el colesterol malo. Al garantizar una mejor salud de nuestro sistema endocrino y circulatorio, nos ayuda a prevenir enfermedades cardiovasculares y a minimizar el riesgo de cáncer de colon o patologías inflamatorias como la colitis ulcerosa.

La ventaja de una pieza de jamón ibérico 100% de bellota reside en el carácter de su grasa, ya que la vida y la alimentación del cerdo del que proceden ha sido plena.

Fuente de proteínas y vitaminas del grupo B

En dietas como la mediterránea lo ideal es que la base de nuestra alimentación proceda de los carbohidratos (frutas, verduras y cereales principalmente), dejando un 15% de nuestro aporte calórico restante a las proteínas y un 30% para las grasas. El jamón ibérico 100% de bellota es un derivado cárnico y, como tal, los macronutrientes con más peso dentro de su composición son las proteínas y las grasas saludables.

Así, dentro del grupo de las proteínas, nos encontramos principalmente con alimentos de origen animal: pescados, carnes y derivados lácteos. Sin embargo, aunque todos ellos pertenecen al mismo grupo desde el punto de vista nutricional, no todas las proteínas son igual de saludables ni deben consumirse con la misma frecuencia.

El jamón ibérico de bellota es un excelente aliado a incluir en nuestra dieta gracias a su composición proteica, pero también debido a que es rico en vitaminas del grupo B, como la B1 y la B12. Igualmente, conviene destacar en su composición la presencia de minerales como el magnesio, el fósforo o el hierro que ayudan a prevenir problemas como la anemia y, a su vez, contribuyen al buen mantenimiento del aparato musculoesquelético.

De ahí que, una buena forma de incluir jamón ibérico de bellota en nuestra dieta sea incorporándolo por ejemplo diariamente en el desayuno. Teniendo en cuenta que la primera comida del día debe estar compuesta de cereales, frutas, grasas y proteínas, una tostada de tomate natural con una loncha de jamón ibérico nos ayudará a cubrir la fracción proteica e incluso, parte del porcentaje de grasa requerido para componer un desayuno nutritivo y saludable.

En términos generales, es importante tener en cuenta que, a mejor calidad de vida y alimentación del cerdo, mayor será la excelencia de los productos derivados del mismo. El jamón ibérico puro de bellota posee un sabor, olor y propiedades saludables irrepetibles debido a que el animal del que procede ha sido cuidadosamente alimentado y atendido.